Esta mañana, al recordar mi último sueño.
martes, enero 27, 2009
Esta Mañana.
Esta mañana, al recordar mi último sueño.
domingo, diciembre 07, 2008
Entender

Escribiendo también lo hago. Siempre, lo diga o no, mi escrito va dirigido a alguien. Cuando lo digo queda claro. Cuando no, quiero pensar que la otra persona lo capta. En otros y por la complicidad que me puede unir sé que no habrá duda. En el resto me da igual, lo hago lo sepa o no.
Hoy, como tantas otras veces, este escrito va dedicado a alguien. Alguien que en muchas ocasiones dice que no me entiende al leerme. Sin embargo y por una extraña razón en la que me gusta recrearme siempre sabe, pese a escaparme a su comprensión, cual de mis escritos es pura y simplemente para él.
¿Puede haber un entendimiento más hermoso?
No creo.
*
* *
viernes, noviembre 21, 2008
Mil
haría mil hombres de ti
para poder amarte pródiga
tantas veces como existas
si además de mujer yo fuera dios
pero siéndome negada la divinidad
tendrás que conformarte
solo soy una mujer
que quisiera ser dios
para poder amarte pródiga
tantas veces como existas
martes, noviembre 11, 2008
Aire
Un teclado indolente en el arduo trabajo de formar palabras. Y yo debatiéndome entre el tiempo a respetar y la más absoluta nada. ¿Y qué ocurriría si ya no vuelvo a ser capaz ? ¿Si ya no pudiera volver a escribir?. Si mis escritos sólo se movieran entre los asuntos pendientes de la agenda de trabajo, en la lista de la compra, en postales de felicitación, en notas recordatorias que penden de un imán en la nevera.¿Qué sería de mí sin escribir?
La pantalla me pide una presa viva a modo de sacrificio. Un sentimiento latente que brindarle. Pero su blanco lastima mi retina porque su blanco es la nada.
Necesito encontrar el camino de regreso pero como en el cuento, yo eché miguitas de pan y los pájaros tenían hambre.
Sólo deseo una frase. Una frase que me recuerde la dulce química. Una que me haga emerger.
Insufladme una frase que me recobre:
...aire
...que
...respirar
...
jueves, octubre 16, 2008
Meditación sin Trascendencia

Un cierto desprendimiento de carácter me hacía valorar la libertad del que no tiene nada que perder. Mis bienes más preciados casi nunca tuvieron forma ante mis ojos ni entre mis manos. Por lo tanto me gusta pensar que forman parte de mí como el único patrimonio que me llevaré a la otra vida. Los días, los minutos, los segundos en los que me he sentido enamorada. Los segundos, los minutos, los días en los que he sido amada son el valor más grande que prendo a mi existencia. Son la base sobre la que me elevo, las alas que me sujetan, el motivo de todo. Un trabajo modesto que me permite vivir bajo un techo con visos de alguna gotera, viajar de vez en cuando y no sólo con la mente. Un hermoso anillo con una fecha por dentro que me recuerda la petición sin respuesta de una noche. Los terribles momentos en los que no tocaba fondo. El implacable instante que no me dejaba dudas: no, no me ama.
Emerger.
Demasiadas pesadillas para mi gusto fueron borradas por los más vívidos sueños. Y empeñada en hallar mis propias respuestas rechazaba mezclas de selenio y vitaminas y las suplía en pequeñas dosis de paciencia, amor propio y serenidad inducida.
Subo cada noche al montículo en el que hallo la paz perdida y observo desde arriba qué fácil parece todo con una perspectiva distante. Cuánto nos atormentamos con este ego que pesa como una losa y un orgullo que sólo deja patente nuestra más íntima fragilidad, nuestro miedo más inadmisible.
Me despojo del lastre corpóreo para descubrir que no hay línea divisoria entre el cielo, la tierra, tú y yo. Me complace saber que somos UNO y no deja de sorprenderme como el amor que siento por la vida sabe desnudarme del miedo a la muerte ya que no puedo concebirla en este estado.
Quiero hacer de mi vida un lugar tranquilo. Y no me admito un "no" como respuesta.
No pido más. No necesito más.
jueves, septiembre 11, 2008
Tengo Secretos en El Corazón que La Razón Ignora

Podemos saber lo que se oculta debajo de algunas pinturas gracias a una técnica de infrarrojos. No, ya sé que esto no es nada nuevo pero me resulta sumamente interesante saber qué es lo que el pintor no dió como válido y terminó ocultando.
Miras el techo sobre el que estás con cierta nostalgia y, sin permitírtelo más de un segundo, añoras cuando te encontrabas debajo, cobijada y salvo de la lluvia.
Suspiro.
Fue sólo un segundo.
***
...entre el resto de mundo y tú hay una pequeña diferencia, podría no tener importancia ya que es casi imperceptible al sentido de la vista, tan sutil como para llenarme y aún pasaría desapercibida para los que no sepan mirar con el alma.
***Tengo odio a las banderas y apego a cualquier tierra.
Tengo un profundo conocimiento de mi ignorancia.
Tengo un corazón remendado que luce más rojo que el primer día.
Tengo un alma colectiva que no puedo hacer mía.
***
Y la niña que hay en mí pide entender lo que no le explican y no quiere admitir que le hacen daño a conciencia y apela. Pero no hay respuesta. Y entonces la puerta se cierra y le dan en la nariz a los interrogantes y a mi tristeza. Y a mi me duele la última mientras los primeros me patalean. Pero da igual, la puerta sigue cerrada por más que clame. Y me siento incrédula en el quicio, enfadada e incapaz.
***
Él acepta. Ella entrega. Él espera. Ella actúa.
Nunca sabré si llegaron a besarse, si la relación duró lo que dura una noche o si se amarán toda la vida. Nunca sabré quienes son, ni dónde están. Pero esta imagen congelada de un momento de la vida me habla de todos esos momentos que quedaron suspendidos en el limbo de no sé donde y que nunca fueron.
***
No quería más que sentir el calor de tu cuerpo. El invierno amenazaba con ser crudo y busqué refugio a tu lado. Un domingo que recién despertaba mientras tú dormías impasible al mundo. Me acurruqué sin hacer ruido y dibujé lentamente con mis dedos, sobre tu espalda un paisaje curvo de lunas y soles.
***
...una despedida no debería ser histriónica, se debe evitar un punto teatral. Salir sin hacer demasiado ruido, hacer gala de una cierta discreción. Si.
***
Han sido varias las razones que me han llevado a toparme de frente con la que considero mi gran asignatura pendiente. Varios escritos "casuales" en blogs la tocan abiertamente. Otros escritos la dejan ver solapadamente y algunos la miran de soslayo.
***Llegué a esta isla exhausta por un mar embravecido, con sueños rotos y esperanzas que se negaban a emerger. Quise hacer de esta isla un lugar pacífico y tranquilo, sin más pretensiones que escribir mis propios pensamientos y prolongar un hermoso vinculo (no por ese orden).
Pero esta isla, como todo, evoluciona.
***
...esta isla no es mía,...esta isla no es de nadie.
***
La pleamar se llevaba su escrito y fantaseó al ver en el horizonte una embarcación. Imaginó que unos ojos ávidos de lectura sabrían escuchar sus letras. En contra y a favor las probabilidades se invirtieron y le gustó pensar que podría ser posible...y que tal vez el golpe de su botella contra el casco alertaría...que él guardaría el escrito descubierto cerca de sus latidos y tras sopesar un horizonte tal vez quisiera regresar... Ulises
***
Quedamos con no sé qué excusa. Yo llegué con impuntualidad cuando ya él estaba sentado en una silla vestida de chaqueta. Mi sonrisa y un medio gesto a modo de pedir perdón. Se levanta respondiendo con otra sonrisa. Me absuelve de la tardanza con un abrazo. Y me gusta que se alargue pese a las miradas curiosas."Un placer volver a verte"- le digo en voz baja y al oído- y él sabe que viniendo de mí no es una frase formal. Me separa en un gesto que ya espero para mirar mi rostro. Me evalúa, me pregunta y me protege en un segundo abrazo. Y yo me elevo en su aroma y vuelvo a sentirme en casa.
***
Nunca os abracé, os acaricié ni os sonreí. No tuve ninguna de vuestras miradas enfrente de la mía. No vi vuestras lágrimas cuando al escribíais un texto que lograba abrir el alma. Nunca observé (pero si que imaginé) ni siquiera un cuarto de alguna media sonrisa. Jamás visteis el interés que despertabais en mí, la suavidad que proyectabais, la dulzura con la que he aprendido a leer(os).
Pero yo os aseguro que os abracé, os acaricié y os sonreí.
***
Porque "tengo secretos en el corazón que la razón ignora". Este es el único motivo para compartir con vosotros, que sois la parte más importante de mis escritos de dos años, un pequeño y sincero jironcito de mi corazón.
Y parafraseando a Serrat yo podría firmar este post diciendo:
soy sinceramente vuestra.
NadaQ.
domingo, agosto 31, 2008
Ciega

"Lo soy de nacimiento. Este hecho me imposibilita para echar de menos lo que para la mayoría forma parte de su cotidianidad. No vi los colores del arco iris, ni la luz del ocaso, no vi el rostro de los míos ni el del hombre que amé, por lo tanto no sé lo que me pierdo. Bien, llegados a este punto os daréis cuenta de que siendo esto lo habitual no ha debido ser un impedimento en mi vida dado que no conozco lo contrario. Y así es. Este hecho nunca me mermó,es más, me atrevería a decir que tengo la excusa perfecta para llegar a donde alguno de vosotros no podríais so pena os tacharan de locos, excéntricos...raritos. No, no hablo de mi sentido del oído aunque este haya debido luchar para compensar la carencia hasta llegar a convertirse en un aliado altamente admirado por el resto.
En este escrito yo me refiero a mi sentido del tacto.
Cuando quiero conocer de una manera más estrecha a mi interlocutor yo pido permiso para tocar su rostro. Entonces intento que mis dedos acaricien y transmitan todo el cariño que puedo sentir mientras yo disfruto de la percepción de un semblante.
Conozco otros ciegos que comienzan este ritual por la parte superior, cabello, frente...sin embargo yo siempre comienzo por el mentón. Me alargo por la mandíbula y dejo que esta me hable de firmezas y principios, acaso de timideces e introversiones.
Siendo metódica no es raro que mis manos sigan un orden por lo que el segundo lugar que visito son las orejas...hermosa y complicada puerta para el alma... es así que decido decirle, muy bajito, que es un placer conocerle.
Sigo por su nariz, no ...no me gustan pequeñas...jaja...en este caso el tamaño si que me importa. Prefiero una nariz hermosa y bien dotada, definida, levantada y orgullosa o magnánima, en cualquier caso de perfil imponente... que los aromas entren por la puerta grande (debo pensar).
Me tomo un tiempo para saber si la otra parte esta aceptando de buen grado mi manera de mirar y si el resultado es positivo me animo a seguir por la suave concavidad que alojan sus ojos. Le pido que los cierre, me paseo por su eslora, sus pestañas...deduzco si tienen forma de almendra o de aceituna, oblicuos, redondos, nostálgicos o proclives a sonreír...si se mueven inquietos ante mi tacto o si están relajados y serenos. Completo la información escuchando el ritmo de entrada del aire en sus pulmones...bien...está tranquilo...me detengo entonces en el regalo de los párpados marcados o sutiles...soñadores o pequeños.
Subo por una cejas protectoras que se unen tanto como lo sea tu capacidad de posesión o desprendimiento. Me detengo en distancias, frunces y arcos. Profusas o débiles me llevan a la frente...estrechas o amplias (las últimas mis favoritas ya que pienso ingenuamente que cuanto más espacio se tenga "ahí dentro" más se podrá crecer).
Llego hasta las entradas del nacimiento de su cabello y bordeo la línea. Remato con un beso mientras ya mis manos se enredan en el pelo, me contengo para no apoyar mi nariz en él buscando más indicios y decido seguir la dirección de las raíces. Rebeldes, rizados o lacios, fuertes, abundantes,crespos, débiles, al uno o simplemente ausentes. De regreso bajo por pómulos hundidos o prominentes, duros o evasivos.
Dejo para el final lo que considero más íntimo. El lugar con el que besamos. Pido permiso una segunda vez por el respeto que me confiere este terreno privado y después del "si" mis dedos disfrutan de suavidades generosas mientras provoco sonrisa simplemente por el placer de sentir la dimensión de su largura. La remarco y pienso en la sensualidad de su grosor o en la ecuanimidad de su estrechez, en las veces que ha expresado un "te amo", en sus besos entregados al aire o a otros labios...
Vuelvo a terminar donde empecé, justo en el mentón.
Doy las gracias y vuelvo a decir que es un placer.
Y es ahora cuando sé que cualquiera de vosotros, queridos videntes, tenéis todas las razones del mundo para envidiar mi ceguera."
Nota: este post está inspirado en una escena que presencié. Sentados en el banco de un parque una mujer invidente conocía al hombre con el que hablaba. Me pareció un momento hermoso.
Notita 2: después de pedir consejo sobre el tema musical que quería que sonara para el post, Enmascarado, encantador y con un excelente gusto musical, sin pensárselo más de dos segundos me dijo "Sentir su Calor" de Presuntos Implicados. Me pareció perfecta. Gracias Mask, un placer contar contigo.
martes, agosto 26, 2008
Fluctuar
miércoles, agosto 13, 2008
lunes, agosto 04, 2008
La Nit

Hojas de Hierba
Piro Luzco
Y ayer dije que mañana sería otro día...



